El Malpaís de la Arena es un escenario detenido en el tiempo, producto de la última erupción volcánica de Fuerteventura hace unos 10.000 años. Este monumento natural destaca por su imponente cono de 420 metros de altura y una inmensa colada de lava negra (malpaís) que se extiende como un mar petrificado. Es un rincón de belleza austera, donde la roca volcánica y los líquenes crean un contraste cromático fascinante bajo el cielo infinito de la isla.