El Barranco de los Enamorados es un museo geológico al aire libre esculpido por el viento y el agua. Se trata de un conjunto de dunas fósiles de arena blanca que, con el paso de milenios, se han petrificado formando figuras sinuosas, oquedades y paredes laberínticas. Es un lugar de una belleza onírica, donde las formas orgánicas de la roca parecen cobrar vida, ofreciendo un paisaje que recuerda a los cañones del oeste americano, pero con la esencia pura de la costa canaria.
Dunas Fósiles
Museo Geológico
Bien de Interes Cultural (BIC)
¿Cómo llegar?
Desde Puerto del Rosario, toma la FV-10 hacia La Oliva.
Continúa hacia la zona rural cercana a Villaverde.
Desde allí salen caminos de tierra y senderos que llevan al barranco.
¿Qué esperar?
Esculturas naturales Paredes de arena blanca y ocre talladas por la erosión en forma de olas petrificadas, columnas retorcidas y texturas que parecen imposibles.
Un viaje al pasado (Paleontología) En las paredes se pueden observar nidos fósiles de abejas prehistóricas y restos de fauna terrestre extinta que habitó la isla hace cientos de miles de años.
Juego de luces y sombras Según la hora del día, el color de la roca cambia de un crema pálido a un dorado intenso, resaltando las curvas y el relieve alveolar de las dunas.
Paz y silencio Un enclave alejado de las rutas turísticas masivas donde el sonido dominante es el crujir de la arena bajo los pies y el silbido del viento.
Normas y seguridad
Prohibido tocar, apoyarse o subirse a las formaciones.
No grabes nombres ni realices dibujos en la piedra. Cualquier marca es permanente y destruye el valor patrimonial del lugar.