Acceso: Situada al sur de la isla. Se accede bajando por los senderos, escaleras o rampas que conectan la urbanización de Esquinzo (en lo alto del acantilado) con la orilla del mar.
Socorrista: Si
Familias: Muy adecuada. La playa es amplia y segura, aunque hay que tener en cuenta que el acceso implica bajar (y luego subir) una pendiente o escaleras.
Servicios: Alquiler de hamacas, sombrillas y acceso a varios chiringuitos y bares de playa de los hoteles que están abiertos al público general.
Mejor hora: Por la mañana, cuando el sol ilumina directamente la pared del acantilado y el agua brilla con más intensidad.
La Playa de Esquinzo destaca por el impresionante contraste entre los acantilados dorados
y el azul intenso del mar. Sus vistas crean un paisaje que recuerda a un paraíso tropical,
pero con la comodidad de tener servicios y alojamientos cerca. Es un lugar ideal para
relajarse, disfrutar del mar y contemplar la belleza natural de Fuerteventura sin
complicaciones.
Impresionante contraste entre los acantilados dorados y el azul intenso del mar
Paisaje que recuerda a un paraíso tropical
Servicios y alojamientos cerca.
Ideal para relajarse, disfrutar del mar y contemplar la belleza natural de Fuerteventura sin complicaciones.
¿Cómo llegar?
Por la FV-2, tomando la salida señalizada como "Esquinzo". Una vez en la urbanización,
sigue las señales peatonales hacia la playa.
¿Qué esperar?
Una playa larga que invita a pasear. Con marea baja, puedes caminar hacia el norte hasta
Butihondo o hacia el sur hasta Jandia sin interrupciones.
Normas y seguridad
Mareas: Es importante vigilar la marea. En algunos puntos de esta zona, cuando la marea sube mucho, el agua llega casi hasta la base del acantilado y puede dejar poco espacio para la toalla o dificultar el paso entre calas.
Protección solar: Al estar resguardada por el acantilado, puede dar la sensación de que hace menos viento y, por tanto, menos calor, pero el sol quema igual de fuerte.
Rocas en el agua: En algunas zonas de Esquinzo hay formaciones rocosas sumergidas que pueden no verse con la marea alta; entra al agua con cuidado la primera vez.
Respeto al entorno: No subas por las zonas del acantilado que no estén habilitadas para evitar la erosión y posibles desprendimientos.