Vista panorámica de un atardecer dorado sobre el océano con un pueblo de casas blancas y arquitectura tradicional construidas junto a acantilados rocosos, con olas del mar golpeando la costa

Mirador Alto Grande

El CotilloMirador Natural

De un vistazo

De un vistazo

Cómo se llega
En coche, hasta el mismo mirador

Qué se ve desde aquí

Qué se ve desde aquí

  • La costa norte de Fuerteventura, con acantilados y pequeñas calas.

  • El Océano Atlántico y, en días claros, el horizonte hasta otras partes de la isla.

  • Campos volcánicos y terrenos rurales típicos del norte.

  • Algunas zonas de El Cotillo y playas cercanas desde arriba.

Cómo llegar

Cómo llegar

  • Desde Puerto del Rosario, toma la FV-10 hacia La Oliva y sigue hacia El Cotillo.

  • Justo antes de llegar al pueblo, hay señalizaciones que indican el mirador, con zona para aparcar.

El Cotillo

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Consejos

Consejos

  • Seguridad en el borde:  Al ser un mirador de carácter más natural y rústico, la barandilla de protección puede no ser tan robusta como en otros centros turísticos. No te apoyes con fuerza y mantén siempre vigilados a los niños pequeños.
  • Viento: El Cotillo es una zona de vientos constantes y potentes. Asegura bien tu equipo fotográfico (trípodes) y tus pertenencias personales.
  • Respeto vecinal: El mirador está en una zona de viviendas. Mantén un volumen de voz moderado y respeta la tranquilidad de los residentes locales.
  • Aparcamiento: Se puede aparcar fácilmente en las calles aledañas, pero asegúrate de no obstruir garajes ni pasos de peatones.
  • Basura: Al estar tan expuesto al viento, cualquier residuo volará al mar en segundos. Por favor, asegúrate de dejar el lugar impecable.

Más información

Más información

Ubicado en el borde de un pequeño acantilado sobre el pueblo, este mirador destaca por su sencillez. No busques un edificio moderno ni cafeterías; es un espacio abierto donde la fuerza del viento y el sonido del mar son los protagonistas. La barandilla, algo rústica, delimita un paseo que invita a la reflexión mientras se observa cómo las olas rompen con fuerza contra los «hornos de cal» y las rocas del puerto.

Es un punto muy frecuentado por fotógrafos locales que buscan capturar el contraste entre las casas blancas del pueblo y el azul profundo del mar. La sensación aquí es de total exposición a los elementos: el salitre se siente en la piel y el viento suele soplar con una potencia que recuerda la bravura de la costa norte majorera.

Cerca de aquí

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