El Parque Natural de las Dunas de Corralejo es un vasto desierto de arena blanca orgánica que se funde con el azul turquesa del Atlántico. Con más de 2.600 hectáreas, es el campo de dunas más extenso de las Islas Canarias. Un espacio salvaje y minimalista donde el viento esculpe el relieve cada día, ofreciendo un refugio de paz, luz intensa y naturaleza virgen frente a la silueta de la Isla de Lobos.
El mayor campo de dunas de Canarias
Paisaje tipo desierto
Contraste espectacular con el océano
¿Cómo llegar?
Desde Puerto del Rosario, toma la carretera FV-1 hacia Corralejo.
Antes de llegar a Corralejo, empezarás a ver las dunas a ambos lados de la carretera.
Hay varios aparcamientos y accesos directos a la playa.
¿Qué esperar?
Un mar de arena orgánica A diferencia de otros desiertos, esta arena no viene del Sáhara. Es de origen marino, formada por millones de conchas trituradas, lo que la hace fresca al tacto y de un blanco deslumbrante.
Contraste volcánico (Montaña Roja) Hacia el sur, el blanco desaparece para dar paso a los tonos ocres y rojizos del volcán Montaña Roja, ofreciendo una de las mejores panorámicas del parque.
Playas kilométricas Zonas como Flag Beach son el paraíso para el kitesurf y windsurf, mientras que otras caletas solitarias invitan al baño tranquilo y al nudismo.
Fauna protegida Un ecosistema vivo donde habitan especies únicas como la Hubara canaria (ave símbolo de la isla) y corredores saharianos que se camuflan entre la vegetación baja.
Normas y seguridad
Protege la flora: No te salgas de los senderos señalizados en las zonas de vegetación; las plantas de las dunas son fundamentales para frenar la erosión.
Residuos cero: No dejes rastro de tu visita. El viento arrastra la basura rápidamente al mar.
Respeta la geología: No construyas "torres de piedras" ni recojas arena como souvenir.