Acceso: El trayecto se realiza por una pista de tierra y grava (no asfaltada) que bordea el mar. Aunque se puede hacer con un coche común circulando despacio, se recomienda precaución por los baches. El acceso a la playa es el gran protagonista. Se baja a través de una larga escalera de piedra y cemento pegada al acantilado. Hay que tener precaución, ya que la erosión puede hacer que algunos peldaños resbalen o estén desgastados.
Socorrista: No
Familias: No es la más recomendada para niños pequeños o personas con movilidad reducida debido al esfuerzo que supone bajar hasta la playa y la fuerza del mar.
Servicios: Ninguno. No hay baños, ni papeleras, ni agua potable. Es naturaleza en estado puro.
Mejor hora: Es fundamental consultar la tabla de mareas. Debes ir cuando la marea esté baja o bajando. Con marea alta, la arena suele desaparecer casi por completo y las olas golpean las rocas.
La Playa de la Escalera destaca por su sensación de aislamiento y tranquilidad. El acceso
por su icónica escalera la convierte en una de las playas más fotogénicas de la isla. Es un
lugar donde el tiempo parece detenerse y el sonido del mar lo llena todo. Ideal para
desconectar, disfrutar del paisaje y sentir la fuerza del océano en un entorno completamente
natural y poco concurrido.
Sensación de aislamiento y tranquilidad
Una de las playas más fotogénicas de la isla.
Ideal para desconectar, disfrutar del paisaje y sentir la fuerza del océano en un entorno completamente natural y poco concurrido.
¿Cómo llegar?
Debes tomar el camino de tierra que sale desde el sur del pueblo
de El Cotillo (pasando Piedra Playa). Tras unos 10-15 minutos conduciendo por la
pista, verás el acceso señalizado.
¿Qué esperar?
Viento, soledad y un paisaje dramático de tonos ocres y azules. Es un lugar frecuentado por
gente que busca tranquilidad y por surfistas experimentados.
Normas y seguridad
Estado de la Escalera: Baja con cuidado y calzado adecuado (evita las chanclas de dedo para el descenso si es posible).
Precaución extrema en el agua: Las corrientes aquí son muy fuertes y no hay vigilancia. Si no conoces bien el mar, mejor no te alejes de la orilla.
Marea: Nunca te quedes atrapado contra el acantilado cuando la marea empiece a subir rápido.
Residuos: Al ser un espacio sin mantenimiento municipal frecuente, es vital que te lleves contigo cualquier residuo.