Acceso: Se llega a través del pequeño pueblo de La Pared. Hay un sendero que baja desde el acantilado hacia la playa principal (Viejo Rey).
Socorrista: No
Familias: No es la playa ideal para el baño con niños. El mar es muy bravo y hay corrientes fuertes. Es perfecta, sin embargo, para pasear por la orilla o ver el atardecer.
Servicios: Muy escasos en la arena. En el pueblo de La Pared hay algunas escuelas de surf, una pequeña tienda y un restaurante con vistas increíbles.
Mejor hora: Al final de la tarde. El atardecer en La Pared es obligatorio si visitas Fuerteventura. Los colores que adquieren los acantilados son inolvidables.
La Playa de La Pared destaca por su belleza salvaje y dramática. El océano Atlántico se
muestra en todo su esplendor, con olas poderosas que rompen sobre la costa y el viento
que recorre la playa, creando una sensación de contacto directo con la naturaleza más
pura. Sus acantilados dorados y la arena oscura ofrecen un contraste impresionante que
hace que cada mirada sea un espectáculo. Las puestas de sol aquí son memorables: el sol
desaparece detrás del mar, tiñendo el cielo y el agua de tonos cálidos que llenan de magia
todo el paisaje. Es un lugar ideal para pasear, disfrutar del sonido del mar y contemplar un
entorno auténtico y virgen de Fuerteventura.
Belleza salvaje y dramática.
Acantilados dorados y la arena oscura que ofrecen un contraste impresionante
Las puestas de sol aquí son memorables
Ideal para pasear, disfrutar del sonido del mar y contemplar un entorno auténtico y virgen de Fuerteventura.
¿Cómo llegar?
Toma el desvío hacia "La Pared" desde la carretera FV-605. Cruza el pueblo hacia el mar y
sigue las indicaciones hacia la costa.
¿Qué esperar?
Mucho oleaje, viento y una sensación de naturaleza indómita. Es la playa favorita de los
surfistas de nivel intermedio y avanzado.
Normas y seguridad
Peligro en el agua: El mar aquí no es un juego. Las corrientes son muy fuertes y el oleaje es constante. Si no eres un surfista experto o el mar no está excepcionalmente tranquilo, no te alejes de la orilla.
Calzado: El acceso implica bajar por senderos de tierra y roca; lleva calzado cómodo que no resbale.
Viento: Suele soplar con mucha fuerza. Si buscas un día de "tumbona y sombrilla", esta no es tu playa; aquí se viene a ver el paisaje y sentir la energía del mar.
Respeto al relieve: Los acantilados de arenisca son frágiles. No te acerques demasiado al borde para hacer fotos y mantente en los senderos marcados.